Otro día en casa

jueves, 19 de agosto de 2010

 




Otro día sin tí.
Otro día sin mí.




Por lo menos me he dado cuenta de que lo que necesitabas es estar solo. Bueno solo no, yo me entiendo.
Y como ya te dije, espero que llegue el día en que sí pueda tenerte conmigo.

Hice todo lo que pude, te dí todo lo que tenía.
Pero eso no era lo que había que hacer. Y aunque debiste saberlo antes... seguiré estando para el día que me necesites. Y no me importa si ese día no llega. Lo haré, yo soy así.

Puedo imaginar lo agobiante de la situación, pero bueno... en quince días volveré a la rutina. Y tú lo harás un poco después. Quizás entonces veas que hay tiempo para todo, también para mí.

Mientras, me ahogo en mí misma. Y como soy cobarde y las palabras no me salen, lo escribo en un puto blog que no tiene nada que ver.

Nunca llegué a aprender a contar estas cosas a la gente. Ni estas ni ninguna. A tu lado empecé a abrirme pese a lo que me cuesta. Y la puerta se ha cerrado d enuevo, ella sola. Será el viento...
Y ahora echo de menos el contar lo que siento, pero a la vez estoy tranquila, y debe ser así, así soy yo.
Otro día en casa...


Y sin más, aquí estoy un mes después de mi cumpleaños.
Entonces nunca lo hubiera imaginado. Ahora tampoco puedo hacerlo.