It will never happen again

jueves, 17 de febrero de 2011

 

Hace un tiempo tuve que coger un papel y desahogarme, no podía seguir así. Pero por desgracia, sigues asomando esa cabeza a veces negra, a veces roja, rosa, morada...



Hace unas semanas los pensamientos corrían por mi cabeza más rápido de lo que yo podía asimilar. Me estaba dejando vencer. Y sí, digo dejando. Así era más fácil, porque no nos engañemos, vivir mientras te dejas llevar es más sencillo que nadar contracorriente. Y exploté.
Y me di cuenta de que no, de que no eras el camino, de que no había que volver y que te tenías que ir. Y te grité, y te pedí que te fueras. Y de hecho este es un último grito pidiendote que lo hagas. Porque si no lo haces por las buenas, lo haces por las malas. Y eso aunque me acabe doliendo más, lo haré.

Joder, nunca haces caso. Siempre sigues carcomiendo la conciencia, modificando la realidad, intentando llevarme a tu lado del río. Vuelves cuando menos te lo esperas, pero como ya hice, te echo de mi vida. No te quiero más, nunca más cerca de mí. Veo que te estás intentando llevar a gente cercana, y no hay solución, porque ella es así, siempre se ha dejado llevar... No quiere remos ni cuerdas con los que ayudarse, prefiere decir adiós con la mano, mientras la llevas en tu barca por un camino que parece paradisiaco y que sabemos cómo acabará.
Yo no volveré. He encontrado otro camino y creo que voy a tener la fuerza de voluntad para seguirlo.No hay que caer, y si lo hago, me levantaré. El lunes será un punto y final porque me he propuesto que no aparezcas de ninguna forma por mi mente. Este fin de semana es para mentalizarse, estoy preparada. lo sé.

Y es que simplemente quería dejar constancia del día en el que finalmente gané, y tú perdiste. Porque puedes engañar a quién quieras, pero a mi ni un día más me tentarás. Adiós, gracias por esos malos momentos que me hiciste pasar y que me han hecho fuerte. Ahora voy a crear una nueva Prin, la que yo quiera, no la que tú elijas.